Buenos Aires · Desde 1943
Casa Carpincho
La casa

Fundada en Buenos Aires en 1943 por Naim Hawa, Casa Carpincho es una casa argentina especializada en la fabricación de guantes y artículos de cuero.
A lo largo de más de ocho décadas, la firma desarrolló un conocimiento particular del oficio guantero, trabajando especialmente cueros de carpincho y cabritilla, y abasteciendo tanto a clientes particulares como a diseñadores, casas de moda, teatros y producciones. Entre sus clientes se encuentran también grandes artistas y primeras damas de la Nación.
En su fábrica de Buenos Aires, vinculada al local histórico de la casa, cada guante atraviesa un proceso que combina selección del cuero, corte, preparación, costura y terminación. Un oficio que continúa en manos de la familia Hawa y que conserva técnicas construidas generación tras generación.
Hoy, bajo la continuidad de la familia Hawa —su tercera generación—, Casa Carpincho conserva esa experiencia y la proyecta hacia el presente. Una casa argentina donde fábrica, producto e historia siguen formando parte de una misma identidad, en Buenos Aires desde 1943.

Casa Carpincho mantiene vivo el oficio de la guantería desde Buenos Aires, combinando experiencia, conocimiento del cuero y una forma de trabajar transmitida a través de generaciones.
Cada guante comienza con la selección del material. El carpincho y la cabritilla exigen experiencia para reconocer su textura, elasticidad, espesor y comportamiento, porque de esa elección dependen el calce, la comodidad y la durabilidad de cada pieza.
En nuestra fábrica, el cuero se prepara, se corta y se cose siguiendo un proceso donde cada etapa requiere precisión y conocimiento del material. Desde la elección de la piel hasta las costuras y los detalles finales, el trabajo responde a un principio que ha acompañado a la casa a lo largo de su historia: cueros de primera calidad y una óptima terminación.
Esa forma de hacer sigue definiendo a Casa Carpincho hoy: atención al corte, cuidado en la confección y respeto por las cualidades propias de cada cuero, para crear piezas bien hechas y pensadas para durar.

En la fabricación de un guante, hay etapas en las que la experiencia y la precisión siguen siendo irremplazables.
La costura es una de ellas. Requiere conocimiento del material, atención en cada detalle y una mano experta capaz de acompañar la forma del guante en su confección. De ese trabajo dependen la comodidad, el calce y la terminación de cada pieza.
Así, más allá de los cambios en las herramientas y los procesos, el oficio sigue estando en el centro de lo que hacemos.

La casa
Ochenta y tres años
El mismo oficio,
sin interrupciones.
1943
Casa Carpincho abre en Recoleta
La casa nace en Callao 1279, junto a su socio Toufic Adem. Vende dos cosas: guantes y carteras. La fábrica funciona en Olivos.
Siete puertas
Los años de la expansión
Casa Carpincho llega a tener siete sucursales en Buenos Aires —Cangallo 853, Santa Fe 928, Larrea 354, entre otras—, y en 1954 abre la de Esmeralda 775, donde atiende hoy. Las demás se cerraron cuando la marca se dividió entre las familias, al morir Toufic Adem.
El rubro
Más que guantes
A los guantes y las carteras se suman camperas, chalecos, calzado de hombre y de mujer, billeteras, cinturones y sombreros.
1983
La tijera de plata
La Cámara de la Moda distingue a Casa Carpincho como la mejor casa de confección de guantes del país.
1986
El desfile del Plaza Hotel
En el Salón Dorado del Plaza Hotel se hace el primer y único desfile argentino donde la pieza principal no fue un vestido: fue el guante. Lo auspician la embajada del Líbano y la misión maronita, y se hace a beneficio de la construcción de su catedral.
2020
La fábrica entra al local
Por una cuestión de costos, el taller deja Olivos y pasa a funcionar dentro del local de Esmeralda 775, junto al mostrador.
Lo que sale del taller
Del taller de Esmeralda 775 salen piezas para el Teatro Colón, el Teatro Cervantes y el Teatro San Martín, para desfiles de los modistos argentinos más importantes y para las principales marcas de moda del país. También se fabrica para instituciones, dentro y fuera de la Argentina.
El oficio se entiende mejor viéndolo.